Surcos

Gonzalo Torrente tuvo una incursión en el cine que fue un gran acierto en su carrera como escritor, fue el guionista de una de la que es considerada una de las mejores películas en el cine español.

Enmarcada dentro lo que es neo realismo español cuenta la vida de los campesinos a la vida de la ciudad en un época en la que España pasaba por muchos cambios, se produjo un cambio económico que obligo el éxodo rural hacia las zonas urbanas con la promesa de una riqueza fácil  y la película tocaba el tema de todo lo que trae consigo esta adaptación, el vacío de los núcleos rurales, el vandalismo y el desempleo.

La película fue llevada a cabo en la España de la post guerra y mostraba de forma muy cruda la realidad de esa época y que se usaba de ejemplo para mostrar la cara oculta detrás de la dictadura.

En esta película se cuenta la historia de una familia campesina que se ampara en la ideología de que en el campo no hay futuro y en la promesa de una vida más fácil y digan en la ciudad y vende todas sus pertenencias y deciden mudarse a la capital de España, en donde no son bien recibidos, se ven en difíciles situaciones para conseguir empleo por lo que sus raíces y sus creencias van desapareciendo a medida que van siendo engañados, explotados y mal tratados por la ciudad.

El film muestra como el sistema de creencias y las estructuras sociales que tenía esta familia protagonista cambia por completo, llevándolos a hacer cosas que consideraban impensables pero que fueron la única opción que vieron posible en el momento.

Se muestra de una forma muy cruel cómo el trato recibido y las promesas incumplidas cambiaron a cada de los integrantes de esta familia, quienes finalmente al verse envueltos en situaciones de peligro y poco admirables deciden regresar al campo, lugar de donde nunca debieron salir.