Lo último de Torrente

Todos los lectores del mundo se maravillan cuando tienen en sus manos una genialidad hecha letras en sus manos, muchos sin saber lo que conlleva realizar una novela, libro, guion o artículo para un medio de comunicación. Hablando estrictamente de novelas y libros son demasiadas las influencias que puede tener y necesita el autor para escribir, y cuando nos encontramos con un autor que posee años de experiencia y trabajo podemos percibir los cambios que puede o que atraviesa a lo largo de su vida. Una de las plumas más reconocidas y excepcionales de España para no decir que la mejor es la de Gonzalo Torrente Ballester, escritor de muchos galardones por su exquisito trabajo a lo largo de su vida.

Ya para finales del siglo XX las horas del día para Torrente se pasaban en un sillón sentado sin mucho que decir y en la postura que muchos tendremos al llegar a una edad avanzada, los ratos de silencio eran interrumpidos por momentos que su boca ansiosa expresaba lo que la mente le dictaba, un dictado lleno de errores y momentos fuera de tiempo y lugar debido a su edad, esta vida lo lleva a recordar por momentos su vida adulta, pero por sobre todo a revivir su etapa de niñez muy seguramente alimentada por sus nietos quienes debieron ser motivo para esos recuerdos

Para estas épocas Gonzalo Torrente tenía como costumbre hacer dictados, de una manera muy suave y lenta pero los hacía, de esta manera llega a escribirse la última obra de Torrente Domenica, esta novela fue la forma de despedirse  del escritor haciendo una forma de memorias del  mismo, dicha novela fue escrita en el año 97.

Una de las encargadas de tomar el dictado que hacia Torrente era la profesora Carmen Becerra quien destinó mucho tiempo en escribir todo lo que Gonzalo Torrente le decía, vale destacar que en el año 1981 dicha profesora publicó una biografía sacada de horas y horas de grabaciones del autor, estas grabaciones estaban en gallego.