Javier Mariño: la novela fascista de Gonzalo Torrente Ballester

Esta obra fue regresiva, según lo aclaraba el mismo Gonzalo Torrente, la cual tiene unos rasgos fascistas muy marcados que la convierten en una novela realmente compleja, la cual está caracterizada por el misterio, empezando con la moral y la conducta del protagonista.

Esta novela fue redactada a inicios de la década de los 40, justo después de que acabara la guerra civil, justo cuando terminó de escribirla Torrente Ballester se la envió a un amigo que era censor, el cual iba a analizarla para poder determinar si podía superar la censura, y que luego de hacer los respectivos deberes le aconsejó que cambiara el desenlace de la historia por cuanto era un poco antipatriótico; Gonzalo escuchó al censor, pero aun así, luego de que publicó el libro de cerrajeros Cadiz, éste fue sacado de todas las librerías en que estaba, y su venta fue prohibida. Esta misma novela fue enviada a un concurso y el jurado consideró que esta era una obra inmoral.

Gonzalo consideró a Javier Mariño como una obra destrozada, y es que no solamente el mencionado jurado criticó su libro, sino que también recibió duras críticas por gente de su círculo social, quienes en su criterio solamente se fijaban en la formas de la obra, acusándola de inmoral también por el naturalismo expresado en la obra, lo que para el escritor era una atención exclusiva de detalles, dejando de lado la ideología.

Esta novela es sin duda la que le causó más pesar a Gonzalo al ver que ni alterando su versión original logró obtener apreciación Javier Mariño. Esto es algo típico de las grandes mentes de la literatura: escriben cosas que no pueden ser aceptadas por la sociedad en la que viven, precisamente porque se encuentran más desarrollados intelectualmente, porque tienen formas distintas de ver el mundo y de entender la experiencia humana, y sin duda alguna, Gonzalo Torrente es una de estas grandes mentes de la literatura.