Bueu: Importantísimo lugar para el gran Torrente Ballester

Para el gran autor Gonzalo Torrente Ballester, Bueu fue un sitio crucial para su inspiración, encontrando ahí a la primera esposa que tuvo y todo el material de literatura que formo los tres libros de “Los Gozos y Las Sombras”. EL lazo que existe entre Torrente Ballester y O Morrazo es algo que resaltaremos ahora.

En 1965, durante el día de San Martiño, el Faro de Vigo realizaba la publicación especial de un artículo que firmo Gonzalo Torrentes Ballester, donde el autor recordaba su arribo a Bueu treinta y cinco años priori a la publicación. En el texto hacia memoria de la primera impresión que le dio el sitio a nivel visual y el llegar en un autocar desde Cangas, una ruta que se desplazaba por toda la costa. Luego el autor plasmaría en forma de novela la llegada de Carlos Deza a Pueblanueva del Conde, un pueblo ficticio que en realidad era una reinterpretación de Bueu.

Gonzalo Torrente Ballester nació en Ferrol en el año 1910, aunque vivió una parte de los 1930 en Bueu, en realidad fue un periodo de tiempo bastante reducido para la fuerte influencia que dejó este sitio sobre él. En 1931, fa familia del autor se asentó en O Morrazo. El padre de Torrente Ballester, llamado Gonzalo Torrente Ballester y Piñón, era un oficial perteneciente a la armada española, llegó a O Morrazo tras recibir un puesto en la Ayudantía Militar. Poco después, el ilustre autor contrajo matrimonio con una señorita local, llamada Josefina Malvido Lorenzo, se casaron en mayo el año 1932, en la Iglesia de San Martiño. Luego, sufrieron en la localidad los devastadores efectos de la guerra civil.

En 1933, Torrentes Ballester y su esposa se mudan a Ferrol, lugar de nacimiento del autor, aunque de todas maneras siguieron visitando Bueu de manera frecuente, inclusive después de que el enviudara en 1958.

Su estadía en Bueu fue bastante corta pero llena de emociones y momentos importantes tanto en su vida como en la historia de España, es impresionante como un sitio puede marcar a una persona y llevarle a crear obras de arte magnificas de cualquier rubro, siendo Gonzalo Torrente Ballester un perfecto y digno ejemplo de ello.