Torrente Ballester y la prensa

Gonzalo Torrente Ballester mantuvo durante toda su vida una relación muy estrecha con la prensa. De hecho, sus colaboraciones comenzaron cuando apenas tenía 17 años. Y son especialmente importantes porque reflejan a la perfección la trayectoria vital y la evolución ideológica del escritor.

Comenzaba Torrente Ballester sus colaboraciones periodísticas en el diario ovetense “El Carbayón”. En él ejerció como redactor y crítico de teatro y en él publicó su primer cuento. Y, a pesar de ser sus primeras experiencias, ya demostró su carácter y generó alguna que otra agria polémica con sus críticas y sus comentarios.

Ya en Madrid, en los primeros años 30, escribiría críticas de teatro en una publicación anarquista, “La Tierra”, y en ella comenzará con las primeras reseñas dedicadas al cine sonoro. Un arte que Torrente calificaba como “teatro fotografiado” de manera un tanto despectiva.

Durante la Guerra Civil el escritor, anarquista y republicano, se afilia sin embargo a la Falange y comienza a colaborar con publicaciones nacionales como “Semanario de Combate Nacional Sindicalista”, “Amanecer”, “Arriba España” o “Jerarquía”. En esta última revista entraría en contacto con intelectuales y escritores como Pedro Laín, Dionisio Ridruejo o Luis Rosales. En todas estas publicaciones Torrente mostraría una recia defensa de la doctrina falangista, aunque también reconocería que la política no debía impedir apreciar los trabajos de autores del otro bando.

Ya tras la guerra rebaja su tono y se centra más en aspectos culturales en el diario “Pueblo” y las revistas “Tajo” y “Escorial”. En 1941 es nombrado crítico oficial del diario “Arriba”, donde escribiría infinidad de artículos sobre educación y cultura y en los que empezaría a mostrar su distanciamiento del régimen.

Destituido por su crítica de la represión de las huelgas en Asturias, comienza a escribir en la revista “Triunfo”, donde se muestra especialmente crítico en cuestiones políticas y religiosas. Tras un periplo americano del que regresa en 1973, comenzaría a escribir en los suplementos de “Informaciones” y “ABC”, colaboraciones amplias y muy apreciadas.

La relación de Torrente Ballester con la prensa fue, por tanto, muy estrecha y fructífera. Una muestra más de su genialidad como escritor.

Gonzalo Torrente Ballester también era un talentoso fotógrafo aficionado.

Uno de los grandes escritores del pasado siglo para la nación española y para el mundo era un entusiasta de la fotografía, pues a menudo se presentaba sus ilustraciones literarias con imágenes, y es que al ser un gran entusiasta de este arte el gran Gonzalo encontraba una inspiración similar detrás del flash que detrás del papel.

Lo que no se sabía era que la cámara era utilizada por Ballester como un medio por el cual sus inspiraciones literarias cobraban vidas, pues al carecer ya de una visión totalmente plena debido a su avanzada edad y a los acontecimientos de su vida que redujeron su campo de visión, la cámara servía como un medio para ampliar ese panorama descrito en sus manifestaciones de literatura, que él a simple vista no podía distinguir del todo.

Siempre se veía a Ballester con ese instrumento en su mano, pues la neblina que había en sus ojos le dio una gran batalla en la que él pudo ganar de cierta forma mediante el instrumento de la cámara. El equipo de Cerrajeros Valencia creó un álbum de fotos para regalar a sus clientes haciendo homenaje al gran escritor español el cual tuvo un gran recibimiento y llevó a que Cerrajero Valladolid se comunicara con su empresa símil para adquirir los derechos de los mismos.

El autor del libro de La saga/fuga de J. B. y Los gozos y las sombras era una persona muy amada y querida por todo el mundo, este maravilloso profesor académico, así como se catalogaba él mismo como un “buen profesor” disfrutó su vida haciendo lo que más amaba: escribir, tomar hermosas fotografías e incluso cantar tangos. Y es que el arte de la fotografía a pesar de que no haya sido parte de su vida profesional despertaba un interés en su vida diaria que está plasmada en su obra y que le influenció altamente como ser humano.

Para la biografía del literario todos conocían su fanatismo por las fotos, pero nadie sabía que este era un escudo y una espada que lo protegían y lo preparaban de las limitaciones impuestas por su poca capacidad visual, la cual compensó de excelente manera por toda su vida. El grande Gonzalo Ballester incluso en estos tiempos nos sigue dando enseñanzas de vida. En la sede de la empresa Cerrajeros Cordoba 24 horas se puede apreciar una fotografía original del talentoso escritor, la cual está enmarcada de manera preciosa.