En 2011 murió el hijo de Torrente Ballester, descubre un poco su recorrido literario.

Gonzalo Torrente Malvido nació en Ferrol, al igual que su padre, en 1935, hijo del famoso Gonzalo Torrente Ballester y de la primera esposa de este, Josefina Malvido, y falleció el 26 de diciembre del 2011 en Madrid.

Torrente Malvido decidió seguir los pasos de su progenitor, que fue autor de numerosos clásicos de la literatura española moderna, también logrando componer obras literarias de gran contenido y que también realizó con su talento homenaje a su padre con una biografía excelentemente escrita, por ejemplo tenemos dos obras de él, las novelas Con Hombres Varados, que llegó a ser nominado al premio Nadal en el año 1961, y La Raya, la cual ganó el premio Café Gijón en el año 1963. Torrente Malvido nunca escondió todo lo que influyó su padre en él en cuanto al camino que tomó como autor, aunque también, en una entrevista, destacó que cuando se trataba de análisis literario, ambos se encontraban muy distanciados en sus criterios.

Se encargó de realizar el prólogo para Doce Cuentos Ejemplares, un compilado de cuentos en el que uno trata sobre una juerga de días con Rancapino y Camarón, quienes eran muy allegados al autor. No solo se dedicó a la literatura, también trabajo en guiones para cine e inclusive fue premiado por ello, ganándose un Goya en la categoría de guion adaptado, por su trabajo en El Rey Pasmado, inspirado en la novela escrita por su padre. Casualmente, es tío de otro autor, Marcos Girald Torrente, galardonado con un premio nacional en el 2011 a la narrativa.

A pesar de todo su trabajo y reconocimiento, Gonzalo Torrente Malvido llevó una vida repleta de polémicas con otros autores españoles como Arturo Pérez Reverte, escándalos y disputas con la opinión pública, hasta llegando a estar preso en Carabanchel a finales de la década de los 60s por utilizar públicamente un nombre supuesto (lo cual le impidió asistir a una ceremonia donde ganó un premio), y durante los últimos años de su existencia, se expresó abiertamente sobre el sentirse condenado al ostracismo por la sociedad.

Este talentoso poeta deslumbró a Gonzalo Torrente

Se llamaba Jorge Loira Gago, y a pesar de morir a los 18 años de edad, ya demostraba ser un artista bastante prolífico, con aunque sea cuatro poemarios completos, docenas de pinturas y una que otra escultura, una verdadera tragedia el fallecimiento de una persona que se encontraba en la cúspide de su creatividad y apenas cumpliendo la mayoría de edad, que afectó y entristeció profundamente a su amigo y mentor, Gonzalo Torrente Ballester.

El famoso autor, en un artículo que fue publicado en una edición del suplemento cultural que traía el diario ABC, expresó con su tradicional maestría del verbo español su lamento y frustración ante la pérdida de su joven amigo, inclusive asegurando que la poesía de España había perdido a uno de sus mejores prospectos, muy respetuosamente se puede disentir de lo señalado por Torrentes Ballester, ya que su obra aún puede hacerse pública y hacer de su trabajo una magnífica adición al arte español.

Fue un 25 de agosto el día que el joven Jorge perdió la vida, en el año 1982, aun así, todo su trabajo aún tiene vida infinita, gracias a su familia, que logró recopilar y organizar todo su trabajo de manera tal que su publicación sea algo viable, en formato de libros.

Los padres de Jorge, llamados Jorge y Josefa, además de su hermana María, han logrado crear una pequeña exhibición con todo el trabajo de artes plásticas de su hijo, una verdadera maravilla. Aunque ambos quieren hacer algo más grande con todo el arte que dejó su hijo en el mundo, buscando la publicación de su poesía por volúmenes y organizando una galería de arte para exhibir públicamente todas las pinturas y esculturas del pequeño Jorge.

Jorge Loira Gago nació en Bueu (una localidad muy especial para Gonzalo Torrente Ballester) en 1963, era un estudiante de psicología y conoció al ilustre autor que fue su maestro y amigo de una manera un tanto particular, presentándose ante él como el hijo de Jorge, de Bueu, tras ser motivado por su papá a hacerlo, y a partir de ahí nació una gran relación en la que el joven artista estaba comenzando a aprender del aclamado autor, una verdadera lástima el accidente en altamar que le quitó la vida de manera fulminante.

Ferrol siempre recuerda al gran Torrente Ballester

Ferrol, como en todos los años, durante cada enero, recuerda a uno de sus personajes más reconocidos: Gonzalo Torrente Ballester. La gente hizo ofrendas de flores en el Cementerio donde yace el autor (Serantes), desde ahí se puede apreciar la ermita,  y una capilla adicional bastante cerca del sitio, Torrente Ballester descansa rodeado de la tierra que le vio nacer. Además, tiene cerca la casa de su gran abuelo: Eladio Ballester, la cual le inspiró para escribir sobre las Torres Mochas y los sueños relacionados a ellas.

Hablando de su abuelo, fue el personaje vital en la vida de los grandes escritores para hallar inspiración en los lugares más recónditos, como uno mismo, él también descansa donde se encuentra su nieto. También, Fernanda Sánchez-Guisande, la pareja de Gonzalo en su segundo matrimonio, se encuentra descansando en el sitio, ella fue también un elemento importante en la carrera del autor, impulsándole a seguir trabajando con su literatura a pesar de muchas dificultades en sus vidas.

Es emocionante ver cómo el legado de GTB se ha mantenido más que vivo durante tantos años, no solo por su excelente obra, sino por una personalidad y una vida digna de relatar a generaciones para complementar la exquisita literatura que nos dejó.

Ir a su tumba de verdad es una experiencia única, observar partes de la historia de sus inicios y del resto de su vida de verdad absorbería a cualquier lector suyo, dándole una nueva capa de comprensión a sus letras. Es curioso pensar que uno de los más grandes autores de las letras españolas alguna vez quiso ser un marino al igual que su padre lo fue, su imaginación y talento le permitieron ir mucho más lejos de lo que esperaba, dejando un legado literario y de vida tanto en su nativa Ferrol como en el resto del mundo, pocos autores han habido que plasmen aspectos de su vida de tal manera como el gran Don Gonzalo Torrente Ballester.

Bueu: Importantísimo lugar para el gran Torrente Ballester

Para el gran autor Gonzalo Torrente Ballester, Bueu fue un sitio crucial para su inspiración, encontrando ahí a la primera esposa que tuvo y todo el material de literatura que formo los tres libros de “Los Gozos y Las Sombras”. EL lazo que existe entre Torrente Ballester y O Morrazo es algo que resaltaremos ahora.

En 1965, durante el día de San Martiño, el Faro de Vigo realizaba la publicación especial de un artículo que firmo Gonzalo Torrentes Ballester, donde el autor recordaba su arribo a Bueu treinta y cinco años priori a la publicación. En el texto hacia memoria de la primera impresión que le dio el sitio a nivel visual y el llegar en un autocar desde Cangas, una ruta que se desplazaba por toda la costa. Luego el autor plasmaría en forma de novela la llegada de Carlos Deza a Pueblanueva del Conde, un pueblo ficticio que en realidad era una reinterpretación de Bueu.

Gonzalo Torrente Ballester nació en Ferrol en el año 1910, aunque vivió una parte de los 1930 en Bueu, en realidad fue un periodo de tiempo bastante reducido para la fuerte influencia que dejó este sitio sobre él. En 1931, fa familia del autor se asentó en O Morrazo. El padre de Torrente Ballester, llamado Gonzalo Torrente Ballester y Piñón, era un oficial perteneciente a la armada española, llegó a O Morrazo tras recibir un puesto en la Ayudantía Militar. Poco después, el ilustre autor contrajo matrimonio con una señorita local, llamada Josefina Malvido Lorenzo, se casaron en mayo el año 1932, en la Iglesia de San Martiño. Luego, sufrieron en la localidad los devastadores efectos de la guerra civil.

En 1933, Torrentes Ballester y su esposa se mudan a Ferrol, lugar de nacimiento del autor, aunque de todas maneras siguieron visitando Bueu de manera frecuente, inclusive después de que el enviudara en 1958.

Su estadía en Bueu fue bastante corta pero llena de emociones y momentos importantes tanto en su vida como en la historia de España, es impresionante como un sitio puede marcar a una persona y llevarle a crear obras de arte magnificas de cualquier rubro, siendo Gonzalo Torrente Ballester un perfecto y digno ejemplo de ello.

Gonzalo Torrente y su Isla de Jacintos Cortados

En esta época la mayoría de los libros son escritos para las grandes masas, al igual que siempre ha sucedido, es difícil encontrar autores de la actualidad que desafíen los paradigmas existentes en nuestra sociedad, y aunque tengan obras publicadas, no tienen la exposición que sí tienen libros escritos para las masas. Ahora, es un honor para nosotros recomendaros este libro La Isla de los Jacintos Cortados, la cual fue escrita por el grandísimo Gonzalo torrente, quien plasmó toda su excelencia en esta obra, dándole los matices que solía dar a sus obras. El lector que se encuentre con Torrente luego de leer las típicas novelas negras de la actualidad comprenderá de manera sencilla que cualquier persona del mundo puede sentarse un buen tiempo de su vida frente a un ordenador y escribir un libro, eso sí, no hay tantos afortunados que logren una publicación, pero lo que hay en menor cantidad son personas capaces de escribir una obra maestra como las que escribía Gonzalo. Aun las personas que venden millones de copias en la actualidad tienen que superar ciertas barreras para poder ser escritores completos y admirados como Torrente.

En esta novela el escritor emplea una mezcla soberbia de imaginación, cultura, fantasía, dominio del lenguaje y razonamiento que culmina creando un libro lleno de peso intelectual; eso sí, no es un libro que pueda dirigirse de manera sencilla en el inicio de la lectura, por cuanto es un poco complicado de leer hasta que llega al punto ideal en el cual ya se encauzan las historias, y es entonces cuando el lector llega a acostumbrarse a la forma en que narra el grandísimo escritor del que hoy tratamos.

El argumento de este libro no es fácil de explicar y por eso es  una genialidad, razón por la cual no desprestigiaremos la obra de Torrente, y simplemente haremos una invitación que extendemos a toda nuestra comunidad, para que de esta manera puedan encontrarse con un libro que moverá los cimientos intelectuales y literarios de toda persona que llegue a leer las líneas de este libro.

La muerte del decano: por Gonzalo Torrente

Torrente Ballester es simplemente una de las mejores mentes literarias que tuvo España en el siglo veinte; para algunas personas es la mejor pluma que se vio en el siglo pasado en la península ibérica. Su prosa era magnífica y rompedora, con un carácter innovador lleno de honestidad dentro de las propuestas que presentaba a la sociedad. El interés que mostraba por el individuo y la sociedad era realmente auténtico y sus acercamientos intelectuales estaban plasmados por la huella de su impalpable y persistente ideología.  Sus tramas tenían una construcción libre de algún reproche, cuando escribía fantasía lo hacía de manera desbordante, y siempre tenía un toque de humor que era simplemente impecable.

Gonzalo era una persona multifacética, pero sus novelas lo llevaron a tener un puesto especial en el corazón de muchos españoles. Hay una de sus novelas que no se le ha dado la relevancia histórica que debería tener: La Muerte del Decano, la cual tiene contexto en una investigación de tipo policial que se lleva a cabo cuando acaba la guerra en España. La investigación se lleva a cabo en las instalaciones de una universidad, ocasión que aprovecha el autor para poder comentar sus notas sobre los prejuicios, las  componendas y jerarquías que existían en el mundillo académico español de la época, mostrando entre otras cosas clarísimos abusos por las autoridades. Las situaciones que se dan en esta novela son tan creíbles como absurdas, y es que la novela está repleta de una intriga de muy difícil solución. Hay una pregunta clave en el libro, y es la de ¿Alguien realmente se podría suicidar para que un rival del campo amoroso tuviese consecuencias como el presidio? Esta y muchas otras cuestiones morales y humanas son tratadas por Torrente, quien resolvió todas las incidencias planteadas con su calidad de estilo inigualable. No hay análisis que le haga justicia a la calidad literaria que plasmaba Gonzalo en cada obra, así que nuestra más sincera recomendación a todos nuestros lectores es simple: ¡Leed este libro!

Javier Mariño: la novela fascista de Gonzalo Torrente Ballester

Esta obra fue regresiva, según lo aclaraba el mismo Gonzalo Torrente, la cual tiene unos rasgos fascistas muy marcados que la convierten en una novela realmente compleja, la cual está caracterizada por el misterio, empezando con la moral y la conducta del protagonista.

Esta novela fue redactada a inicios de la década de los 40, justo después de que acabara la guerra civil, justo cuando terminó de escribirla Torrente Ballester se la envió a un amigo que era censor, el cual iba a analizarla para poder determinar si podía superar la censura, y que luego de hacer los respectivos deberes le aconsejó que cambiara el desenlace de la historia por cuanto era un poco antipatriótico; Gonzalo escuchó al censor, pero aun así, luego de que publicó el libro de cerrajeros Cadiz, éste fue sacado de todas las librerías en que estaba, y su venta fue prohibida. Esta misma novela fue enviada a un concurso y el jurado consideró que esta era una obra inmoral.

Gonzalo consideró a Javier Mariño como una obra destrozada, y es que no solamente el mencionado jurado criticó su libro, sino que también recibió duras críticas por gente de su círculo social, quienes en su criterio solamente se fijaban en la formas de la obra, acusándola de inmoral también por el naturalismo expresado en la obra, lo que para el escritor era una atención exclusiva de detalles, dejando de lado la ideología.

Esta novela es sin duda la que le causó más pesar a Gonzalo al ver que ni alterando su versión original logró obtener apreciación Javier Mariño. Esto es algo típico de las grandes mentes de la literatura: escriben cosas que no pueden ser aceptadas por la sociedad en la que viven, precisamente porque se encuentran más desarrollados intelectualmente, porque tienen formas distintas de ver el mundo y de entender la experiencia humana, y sin duda alguna, Gonzalo Torrente es una de estas grandes mentes de la literatura.

Surcos

Gonzalo Torrente tuvo una incursión en el cine que fue un gran acierto en su carrera como escritor, fue el guionista de una de la que es considerada una de las mejores películas en el cine español.

Enmarcada dentro lo que es neo realismo español cuenta la vida de los campesinos a la vida de la ciudad en un época en la que España pasaba por muchos cambios, se produjo un cambio económico que obligo el éxodo rural hacia las zonas urbanas con la promesa de una riqueza fácil  y la película tocaba el tema de todo lo que trae consigo esta adaptación, el vacío de los núcleos rurales, el vandalismo y el desempleo.

La película fue llevada a cabo en la España de la post guerra y mostraba de forma muy cruda la realidad de esa época y que se usaba de ejemplo para mostrar la cara oculta detrás de la dictadura.

En esta película se cuenta la historia de una familia campesina que se ampara en la ideología de que en el campo no hay futuro y en la promesa de una vida más fácil y digan en la ciudad y vende todas sus pertenencias y deciden mudarse a la capital de España, en donde no son bien recibidos, se ven en difíciles situaciones para conseguir empleo por lo que sus raíces y sus creencias van desapareciendo a medida que van siendo engañados, explotados y mal tratados por la ciudad.

El film muestra como el sistema de creencias y las estructuras sociales que tenía esta familia protagonista cambia por completo, llevándolos a hacer cosas que consideraban impensables pero que fueron la única opción que vieron posible en el momento.

Se muestra de una forma muy cruel cómo el trato recibido y las promesas incumplidas cambiaron a cada de los integrantes de esta familia, quienes finalmente al verse envueltos en situaciones de peligro y poco admirables deciden regresar al campo, lugar de donde nunca debieron salir.

Lo último de Torrente

Todos los lectores del mundo se maravillan cuando tienen en sus manos una genialidad hecha letras en sus manos, muchos sin saber lo que conlleva realizar una novela, libro, guion o artículo para un medio de comunicación. Hablando estrictamente de novelas y libros son demasiadas las influencias que puede tener y necesita el autor para escribir, y cuando nos encontramos con un autor que posee años de experiencia y trabajo podemos percibir los cambios que puede o que atraviesa a lo largo de su vida. Una de las plumas más reconocidas y excepcionales de España para no decir que la mejor es la de Gonzalo Torrente Ballester, escritor de muchos galardones por su exquisito trabajo a lo largo de su vida.

Ya para finales del siglo XX las horas del día para Torrente se pasaban en un sillón sentado sin mucho que decir y en la postura que muchos tendremos al llegar a una edad avanzada, los ratos de silencio eran interrumpidos por momentos que su boca ansiosa expresaba lo que la mente le dictaba, un dictado lleno de errores y momentos fuera de tiempo y lugar debido a su edad, esta vida lo lleva a recordar por momentos su vida adulta, pero por sobre todo a revivir su etapa de niñez muy seguramente alimentada por sus nietos quienes debieron ser motivo para esos recuerdos

Para estas épocas Gonzalo Torrente tenía como costumbre hacer dictados, de una manera muy suave y lenta pero los hacía, de esta manera llega a escribirse la última obra de Torrente Domenica, esta novela fue la forma de despedirse  del escritor haciendo una forma de memorias del  mismo, dicha novela fue escrita en el año 97.

Una de las encargadas de tomar el dictado que hacia Torrente era la profesora Carmen Becerra quien destinó mucho tiempo en escribir todo lo que Gonzalo Torrente le decía, vale destacar que en el año 1981 dicha profesora publicó una biografía sacada de horas y horas de grabaciones del autor, estas grabaciones estaban en gallego.

El rey pasmado

El Rey pasmado cuenta la historia de que se presume fue del rey Felipe IV en una pequeña crónica en la que el rey luego de pasar una noche con la cortesana más resaltante de la corte decide dar un vuelco a los cimientos del estado, a la ley eclesiástica y a la política dominado por un lujurioso ímpetu por el que decide comparar el cuerpo de la cortesana con el de su mujer la reina.

Esta novela puede clasificarse como una parodia que hace referencia a la clase alta española de la época y que destila el humor propio del escritor, el mérito más resaltante de esta obra es la creación tan elaborada de los personajes que la convierten en una sátira única, que más adelante fue adaptada a la pantalla grande.

Esta novela hace referencia a la historia española, sus costumbres, ambiente y personajes se ubican en una España de principio de los 90 aun cuando la historia sea contada sobre unos cuantos años atrás.

Llama la atención la extraña relación de dependencia de dos de sus personajes el rey y el conde lo que para algunos llego a confundirse con asuntos blasfemos para la época. En lo que los estudiosos dicen que fue una complicidad bañada de interés en el que se pretendía la sucesión de la corona real.

En esta obra se aprecia un lenguaje muy pulcro y refinado ya que los personajes son constituidos en su mayoría por la realeza y el clero que formaban los estratos más altos en la época de la inquisición y este se mantiene durante toda la obra, en un par de ocasiones puede precisarse como se baja de nivel en la participación de algún personaje fuera de la nobleza pero esto solo es para contextualizar.

Su narración es bastante lógica y sigue un orden bastante sencillo, aun cuando los personajes tienen diferentes puntos de partida logra hilvanar muy bien la historia para conjugarlos todos en un desenlace bastante esperado, ya que una vez que el rey obtiene su propósito se observa cómo empieza inmediatamente a desarrollarse el final de la historia.